viernes, 20 de junio de 2014

Dante Alighieri “La Divina Comedia”

LA DIVINA COMEDIA

            Durante el siglo XIV, Europa se vio afectada por una gran crisis. Las estructuras feudales se tambalean para dar paso a la creación de estados modernos, y la Iglesia sufría un debilitamiento de su poder. Ésta fue una etapa de grandes contradicciones, un profundo sentido religioso y a la vez  una gran fe en los valores humanos quedaron reflejados en el arte y la literatura.

            La crisis del mundo medieval representó en su conjunto una etapa positiva, pues significó el cambio hacia un nuevo periodo. Este cambio fue lento, y cabe decir que se trató en esenia de una transformación de carácter intelectual. De Italia, país más desvinculado del sistema feudal, irradia hacia el resto de Europa esta renovación, fundamentalmente literaria.

            La obra de Dante Alighieri refleja la nueva sensibilidad, basada en la fe en el ser humano y en sus capacidades, y anuncia una manera de concebir el mundo que se define con el término de humanismo.

            Dante Alighieri nació en Florencia (1265) y murió en Ravena (1321). En sus dos obras más importantes, Vida nueva y la Divina comedia, logró transmitir las sensaciones de su espíritu en relación con Beatriz Portinari, quien se convierte en la excusa para sus reflexiones sobre el amor, la vida, la muerte y la gloria celestial. Sus aportes fueron clave para la consolidación del italiano como idioma culto y el desarrollo de una renovación literaria.

            Dante es considerado el padre del idioma italiano y el precursor del Renacimiento europeo. A partir del dialecto toscano de Florencia, e incorporando lo mejor de otros dialectos italianos, elabora un lenguaje armonioso, capaz de expresar la realidad vital de su época, con metáforas y versos rítmicos.

            Con la Divina comedia, Dante es el primer poeta de Europa que retoma el pasado poético, religioso e intelectual de Europa y lo funde con los principios estéticos y filosóficos de la antigüedad. Aunque escribe su obra en la Edad Media, proyecta las coordenadas del Renacimiento y da cauce al afán de conocimiento del humanismo.


El poeta italiano Dante Alighieri merece un capítulo aparte en la historia de la literatura. Aunque vivió entre los siglos XIII y XIV, se adelantó a su tiempo y abrió las puertas de una nueva época: el Renacimiento. Su obra capital, la Divina comedia, cambió el curso de la historia literaria de Occidente y es considerada la primera obra maestra europea.

ACTIVIDAD
Leer el siguiente Canto V  - Círculo II - Lujuriosos (Obra La Divina comedia)

Canto V
Círculo II - Lujuriosos

Así pues bajé del círculo primero
abajo al segundo, que menor espacio ciñe,
pero más dolor, más punzantes lamentos. (…)

Ahora comienzan las dolientes notas
a dejárseme oír: he llegado ahora
a donde tantos lamentos me hieren.

Vine a un lugar de toda luz mudo,
que ruge como tempestad en la mar
cuando contrarios vientos la combaten.

La tromba infernal, que nunca calma,
arrastra en torbellino a los espíritus,
volviéndose, y golpeando los molesta.

Cuando llegan ante su propia ruina,
allí son los gritos, el llanto y los lamentos,
aquí blasfeman de la virtud divina.

Supe que a un tal tormento
 sentenciados eran los pecadores carnales
que la razón al deseo sometieron.

Y como las alas llevan a los estorninos
en tiempo frío, en larga y compacta hilera,
así aquel soplo a los espíritus malignos
de aquí, de allá, de abajo a arriba, así los lleva;
nunca ninguna esperanza los conforta
de algún reposo, o de disminuida pena.

Y como van las grullas entonando sus lamentos
componiéndose en el aire en larga fila;
así vi venir, exhalando gemidos, (…)

Y comencé: −Poeta, a aquellos que juntos
tan gustosamente van, yo hablaría,
que parecen bajo el viento tan ligeros.

Y él a mí: −Verás, cuando más cerca
estuvieren: y tú por el amor que así los lleva
los llamarás entonces; y ellos vendrán.

Tan pronto como el viento a nos los trajo
les di la voz: −¡Oh dolorosas almas
venid a hablarnos, si no hay otro que lo impida!

Como palomas por el deseo llamadas,
abiertas y firmes las alas, al dulce nido,
cruzan el aire por el querer llevadas:
así salieron de la fila donde estaba Dido,
a nos vinieron por el maligno aire,
tan fuerte fue el afectuoso grito.

−¡Oh, animal gracioso y benigno,
que visitando vas por el aire negro enrojecido
a nosotros que de sangre al mundo teñimos:
si fuese amigo el Rey del universo,
a El rogaríamos que la paz te diera,
por la piedad que tienes de nuestro mal perverso.

Di lo que oír y de lo que hablar te place
nosotros oiremos y hablaremos contigo,
mientras se calla el viento, como lo hace. (…)

Amor, que de un corazón gentil presto se adueña,
prendó a aquél por el hermoso cuerpo
que quitado me fue, y de forma que aún me
ofende.

Amor, que no perdona amar a amado alguno,
me prendó del placer de este tan fuertemente
que, como ves, aún no me abandona.

Amor condújonos a una muerte:
el alma que nos mató caína tiene que la espera.
Así ella estas palabras dijo.

Al oír aquellas almas desgraciadas,
abatí el rostro, y tan abatido lo tuve,
que el Poeta me dijo: −¿Qué estás pensando? (…)

Luego para hablarles me volví a ellos
 diciendo: −Francesca, tus martirios
me hacen llorar, triste y piadoso.

En tiempo de los dulces suspiros,
dime pues ¿Cómo amor os permitió
conocer deseos tan peligrosos?

Y ella a mí: −No hay mayor dolor,
que, en la miseria recordar
el feliz tiempo, y eso tu Doctor lo sabe.

Pero si conocer la primera raíz
de nuestro amor deseas tanto,
haré como el que llora y habla.

Por entretenernos leíamos un día
de Lancelote, cómo el amor lo oprimiera;
estábamos solos, y sin sospecha alguna.

Muchas veces los ojos túvonos suspensos
la lectura, y descolorido el rostro:
mas sólo un punto nos dejó vencidos.

Cuando leímos que la deseada risa
besada fue por tal amante,
este que nunca de mí se había apartado
temblando entero me besó en la boca:
el libro fue y su autor, para nos Galeoto,
y desde entonces no más ya no leímos.

Mientras el espíritu estas cosas decía
el otro lloraba tanto que de piedad
yo vine a menos como si muriera;

y caí como un cuerpo muerto cae.


Dante Alighieri

En el infierno de la Divina comedia, los castigos corresponden a la condición moral de la falta que cometieron los condenados. En tu opinión, ¿Cuál es la falta que comete la pareja que dialoga con el poeta? Justifica tu respuesta.